Sobre el autor...
Hombre jodido de 26 años, viendo el mundo al revés porque como está es un laberinto perdido.
Posdata: Calamaro es un crack!
Amante del teatro con dos o tres obras bien actuadas, pensando que mañana ser un mejor día para sobresalir.
Creyente de un Dios que no está en libros sino en el amanecer, en la risa, en el amor y el sexo, en las lágrimas y en los adioses.
Amigo de la buena música, esa que se disfruta cuando estás hecho mierda por dentro, pensando en el futuro con un pasado herido.
De pocos amigos y de muchos panas, de poca labia pero de muchas ideas estancadas, de honestidad brutal doliente y capaz de herirte contal que abras los ojos.
Ingeniero por compromiso a sus padres pero vagabundo errante por excelencia. Ama los lugares que están lejos de casa, que no se fotografía pues guarda todo en su baúl mental aunque algunos recuerdos ya se los comieron las pollilas.
Joven con errores por mil, que corrigió algunos pero siempre quedan piedras en los zapatos que no dejan caminar, que lo empeoran y le destrozan la mente cuando se topa a solas con su cama.
Fácil de enamorarse e idiota para olvidar, que siempre en la estrella contra la pared en vez de subir el romanticismo, que tiene miedo a embarrarla por ser como... Por ser él y lastimosamente a probado la traición, la distancia y las rupturas donde se bombea emociones, la mente!
Hombre con sonrisa de cartón pero de palabras sinceras, compañero de aventuras que pone en riesgo su bienestar para que todos estén a gusto.
Auto líder de las cosas sin sentido para los demás pero en él es un castillo de naipes, sorprendente pero frágil.
Sin vicios más que el jugársela todos los días por sentir y vivir, malabarista de los momentos que le da la vida. Aunque a veces sienta que un equilibrista sin red de seguridad y ¡Sí! Ha caído y se partió en pedazos pero el show solo se acaba cuando se duerma eternamente en un cuarto de madera echo a la medida del cuerpo.
Callado pero con un revolución entre sus sesos, con poco sueño pero miles de volteretas en la cama, amante de los felinos y poco de los ladridos.
Un ser que piensa que escribe bien, sin saber que lo hace para calmar su anormalidad, su trastorno, su alma.
Posdata: Calamaro es un crack!

Dieguitoooooo!!!! ❤️😘
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